461 53. Concedí a Moisés la guía, e hice que los Hijos de Israel heredaran el Libro [de la Tora], 54. como guía y motivo de reflexión para los dotados de entendimiento. 55. Sé paciente y perseverante, porque la promesa de Dios es verdadera; pide el perdón de tus faltas y glorifica con alabanzas a tu Señor por la tarde y al amanecer9. 56. [Los que se niegan a creer] discuten los milagros de Dios sin pruebas válidas, porque sus corazones están colmados de soberbia, y sabe que no lograrán sus propósitos [de vencerte, ¡oh, Mujámmad!]. Refúgiate en Dios, Él todo lo oye, todo lo ve. 57. La creación de los cielos y de la Tierra es más grandiosa que la creación de los seres humanos, pero la mayoría de ellos lo ignoran10. 58. No es propio comparar al que puede ver [la verdad] con quien no puede verla, ni comparar al creyente que obra rectamente con el perverso [que obra el mal]. ¡Qué poco reflexionan! 59. La hora [del Juicio] llegará, no hay duda sobre ello, aunque la mayoría de los seres humanos no crean. 60. Su Señor dice: “Invóquenme, que responderé [sus súplicas]”. Pero quienes por soberbia se nieguen a adorarme, ingresarán al Infierno humillados. 61. Dios es Quien creó la noche para que descansen en ella, y el día luminoso para que puedan ver [y procurar el sustento]. Dios es el poseedor del favor inmenso que concede a los seres humanos, pero la mayoría no Le agradece. 62. Aquel [que los agracia] es Dios, su Señor, el Creador de todas las cosas, no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo 9 Alusión a las oraciones del amanecer (Fayer) y la tarde (‘Asr). 10 Los conceptos de Jilafah خلافة (responsabilidad), y Amana أمانة (confianza), emergen del principio de monoteísmo. El Corán explica que el ser humano fue nombrado Jalifa, es decir, responsable de cuidar la creación de Dios. Cada individuo tiene esta tarea y privilegio por el que tiene que responder ante Dios. Pero el Corán advierte repetidamente a los creyentes acerca de la arrogancia: no son mejores que las otras criaturas, tal como lo evidencia este versículo. El Profeta enseñó que el universo y todo lo que existe en él –animales, plantas, agua, tierra y otros recursos– no fue creado para que la humanidad lo depredara, sino que el ser humano tiene permitido utilizar los recursos sin sentirse nunca su dueño absoluto. Capítulo 40 El Perdonador • El Corán (traducción comentada)
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