587 Capítulo 80 EL CEÑO En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso 1. [¡Oh, Mujámmad!] Frunciste el ceño y le diste la espalda 2. al ciego cuando se presentó ante ti1. 3. ¿Cómo sabes que no quería purificarse [aprendiendo de ti el conocimiento], 4. o beneficiarse con tus enseñanzas? 5. En cambio, al soberbio 6. le dedicaste toda tu atención. 7. Pero tú no eres responsable si él rechaza purificarse [de la idolatría, ya que tu obligación solo es transmitir el Mensaje]. 8. En cambio, aquel que se presentó ante ti con deseos [de aprender], 9. teniendo temor de Dios, 10. te apartaste de él. 11. No lo vuelvas a hacer, porque este Mensaje es para toda la humanidad. 12. Quien quiera, que reflexione y obre acorde a él. 13. Pues el Mensaje está registrado en páginas honorables, 14. distinguidas y purificadas, 15. en manos de [ángeles] encargados de ejecutar las órdenes de Dios, 16. nobles y obedientes. 17. El ser humano se destruye a sí mismo con su ingratitud. 18. ¿Acaso no sabe de qué ha sido creado? 19. De un óvulo fecundado, que crece en etapas según lo [que Él ha] establecido. 20. Luego le facilita el camino. 1 Referencia a cuando ‘Abdullah Ibn Umm Maktum, que era ciego, interrumpió al Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, que estaba predicando el Islam a los nobles de la tribu de Quraish. Capítulo 80 El Ceño • El Corán (traducción comentada)
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