El Noble Corán

86 corazones [la incredulidad] que no te manifiestan. Dicen: “Si nos hubieran consultado, no habría muertos aquí”. Respóndeles: “Aunque hubieran permanecido en sus hogares, la muerte habría sorprendido en sus lechos a aquellos para los que estaba decretada”. Dios quiso probarlos para evidenciar sus verdaderos sentimientos y purificar sus corazones. Dios bien sabe lo que encierran los pechos. 155. Los que huyeron el día que se enfrentaron los dos ejércitos, fue porque el demonio los sedujo a causa de sus pecados. Pero Dios los perdonó, porque Dios es Perdonador, Indulgente. 156. ¡Oh, creyentes! No sean como los que niegan la verdad y dicen de sus hermanos cuando éstos salen de viaje o en una expedición militar [y mueren]: “Si se hubieran quedado no habrían muerto ni caído en batalla”, porque Dios hará que eso sea una angustia en sus corazones. Dios es Quien da la vida y la muerte. Dios ve todo lo que hacen. 157. Pero si los matan o mueren por la causa de Dios, sepan que el perdón de Dios y Su misericordia son mejores que lo que puedan atesorar. 158. Tanto si mueren como si caen por la causa de Dios, serán congregados ante Dios. 159. [Oh, Mujámmad] Por misericordia de Dios eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público]13. Pero cuando hayas tomado 13 Pedir la guía de Dios y el consejo a la gente sobre un asunto lícito es recomendable. No se arrepiente quien pide la guía a Dios o un consejo a la gente. Sobre pedir guía y consejo a Dios, el Profeta enseñó una oración para pedir el bien llamada Al-Istijarah. Yabir dijo: “El Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, solía enseñarnos a consultar a Dios en todos los asuntos y situaciones, tanto como nos enseñaba un capítulo del Corán, y decía: ‘Si a alguno de ustedes lo aqueja algún asunto, que realice una oración voluntaria, fuera de las oraciones obligatorias, y luego diga: ¡Oh, Dios! Te consulto por Tu sabiduría, recurro a Ti por Tu poder y Te pido de Tu generosidad infinita; Tú eres, en efecto, capaz y yo no lo soy; Tú sabes y yo no sé. Tú eres el Conocedor de lo Oculto. ¡Oh, Dios! Si Tú sabes que este asunto… es bueno para mí en mi religión y mi vida presente y futura, destínamelo, facilítamelo y bendícelo para mí; pero si sabes que este asunto es un mal para mí en mi religión y mi vida presente y futura, aléjalo de mí y aléjame de él. Destíname el bien donde se encuentre, y luego haz que yo esté complacido de él”. Registrado por Al-Bujari. Capítulo 3 La Familia de ’Imran • El Corán (traducción comentada)

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